
La aventura de ser maestro
Buenas noches a todos compañeros
Independiente de las circunstancias de cómo nos hayamos iniciado como docentes, en particular,
me identifico con la frase del maestro Esteve: se aprende a ser profesor por ensayo y error, resolviendo problemas como identidad profesional, dominar técnicas básicas, resolver problemas de indisciplina y adoptar contenidos al nivel de los conocimientos del alumno. Coincido en que en cada clase se goza, cuando se cumplen los objetivos programados y se siente ansiedad cuando no se cumplen.
Se siente uno extraño de pasar de ser alumno a ser maestro y en ocasiones se está atento mas a lo que cuchichean, que al material que uno trae preparado. Con el tiempo se agarra seguridad transformándose en identidad profesional, debido a la responsabilidad que se tiene con los alumnos, y considero que mas con los padres de familia. Los padres de familia, cuando inscriben a sus hijos le dicen al director (valor entendido), mi hijo queda bajo su responsabilidad, quiero que me lo entregue hecho y derecho, cuando egrese. No me pasó lo mismo que al, cuando dice que sentía temor de que se le olvidara el tema, de aparentar academicismo, para aparentar seguridad, en mi caso fue diferente, porque había participado en exposiciones frente a mis compañeros de grupo, había dado asesoría a productores, y había participado en el consejo estudiantil de la universidad y en las asambleas estudiantiles, en donde se exige el manejo adecuado y convincente de las ideas.
Coincido en que día a día el docente crea y ensaya nuevas formas y técnicas, depurando las que no le dan los resultados esperados y perfeccionando las que le permiten desarrollarse a él y a sus alumnos, debido a que el conocimiento, la tecnología y las técnicas aplicadas, son dinámicas e inagotables. Llenándose de alegría al sentirse útil y ser un guía de alumnos. en éste proceso se discuten y comparten ideas, aprendiendo juntos nuevas concepciones, debido a que el conocimiento es universal y los integrantes de cada grupo son diferentes cada año que ingresan, siendo diferentes los materiales didácticos, las formas de abordar los temas, las formas como los alumnos discuten y obtienen sus propias conclusiones, por esto no se repite la misma historia año tras año, aunque el mismo maestro, imparta la misma materia. Siempre al fin de cualquier curso queda un sabor dulce, al haber contribuido en la formación esperada de la mayoría de los alumnos, al despertarles el interés por seguir adelante, en la busca de nuevos retos académicos. Haberse entregado con alegría, dedicación y responsabilidad es el fruto cosechado. El docente está obligado a despertar inquietud, obligar a razonar, discutir y entender lo que otros crearon y poderlo aplicar, creando nuevos campos del conocimiento.
Coincido en que debemos actualizarnos, escuchando experiencias de compañeros y a expertos en la docencia, porque es mas rápido el proceso de enseñanza aprendizaje, y nos puede ayudar a mejorar nuestra práctica docente.
El autor, habla del Profesor ideal, que sabe la parte académica pero carece de técnicas de motivación, formas de controlar disciplina, estrategias de clase, profesor práctico y no estudiante de magisterio. Estar al servicio del aprendizaje de los alumnos y no de la investigación, como fuimos formados los especialistas. No estoy de acuerdo, en esto, porque también es necesario dominar los contenidos de las asignaturas. Considero que debe de existir un equilibrio entre una buena preparación académica y manejo de la pedagogía. Un egresado de universidad, si fue buen estudiante, logró tener una visión amplia de las ciencias, artes, etc.; y si tiene por lo menos los valores de responsabilidad, disciplina, atención, humildad, comprensión, humanidad, dándole una capacidad y seguridad para lograr un buen desarrollo como docente. Que pasaría con un profesor de carrera deficiente académicamente, lo mas probable es que se sentiría inseguro. Por lo tanto, tan importante es la formación pedagógica, como académica, no olvidemos que se aprende con el ensayo y error. Los valores son fundamentales en el docente, como lo manifiesta el autor, y además porque los alumnos siguen los patrones de conducta, comportamiento y desarrollo de sus maestros (se practica con el ejemplo). Con responsabilidad cada día se puede actualizar; con humildad reconozco mis alcances; si entiendo y atiendo a mis alumnos lograré la comunicación y estaré practicando la sicología; la disciplina, se consigue con seguridad, razonamiento, diálogo y buen poder de convencimiento. Con respecto a contenidos y niveles: me hizo reflexionar, como yo lo decía, quiza les exijo mas de lo necesario, siendo necesario analizar esta situación. Satisfecho y orgulloso por difundir valores y haber sido parte de la formación de distinguidos profesionistas y los que flojearon, no quisieron, o salieron mas o menos, por lo menos algo aprendieron, salieron mejor que como ingresaron.
Por su lectura, muchas gracias.
Hasta luego
Isaias
Buenas noches a todos compañeros
Independiente de las circunstancias de cómo nos hayamos iniciado como docentes, en particular,
me identifico con la frase del maestro Esteve: se aprende a ser profesor por ensayo y error, resolviendo problemas como identidad profesional, dominar técnicas básicas, resolver problemas de indisciplina y adoptar contenidos al nivel de los conocimientos del alumno. Coincido en que en cada clase se goza, cuando se cumplen los objetivos programados y se siente ansiedad cuando no se cumplen.
Se siente uno extraño de pasar de ser alumno a ser maestro y en ocasiones se está atento mas a lo que cuchichean, que al material que uno trae preparado. Con el tiempo se agarra seguridad transformándose en identidad profesional, debido a la responsabilidad que se tiene con los alumnos, y considero que mas con los padres de familia. Los padres de familia, cuando inscriben a sus hijos le dicen al director (valor entendido), mi hijo queda bajo su responsabilidad, quiero que me lo entregue hecho y derecho, cuando egrese. No me pasó lo mismo que al, cuando dice que sentía temor de que se le olvidara el tema, de aparentar academicismo, para aparentar seguridad, en mi caso fue diferente, porque había participado en exposiciones frente a mis compañeros de grupo, había dado asesoría a productores, y había participado en el consejo estudiantil de la universidad y en las asambleas estudiantiles, en donde se exige el manejo adecuado y convincente de las ideas.
Coincido en que día a día el docente crea y ensaya nuevas formas y técnicas, depurando las que no le dan los resultados esperados y perfeccionando las que le permiten desarrollarse a él y a sus alumnos, debido a que el conocimiento, la tecnología y las técnicas aplicadas, son dinámicas e inagotables. Llenándose de alegría al sentirse útil y ser un guía de alumnos. en éste proceso se discuten y comparten ideas, aprendiendo juntos nuevas concepciones, debido a que el conocimiento es universal y los integrantes de cada grupo son diferentes cada año que ingresan, siendo diferentes los materiales didácticos, las formas de abordar los temas, las formas como los alumnos discuten y obtienen sus propias conclusiones, por esto no se repite la misma historia año tras año, aunque el mismo maestro, imparta la misma materia. Siempre al fin de cualquier curso queda un sabor dulce, al haber contribuido en la formación esperada de la mayoría de los alumnos, al despertarles el interés por seguir adelante, en la busca de nuevos retos académicos. Haberse entregado con alegría, dedicación y responsabilidad es el fruto cosechado. El docente está obligado a despertar inquietud, obligar a razonar, discutir y entender lo que otros crearon y poderlo aplicar, creando nuevos campos del conocimiento.
Coincido en que debemos actualizarnos, escuchando experiencias de compañeros y a expertos en la docencia, porque es mas rápido el proceso de enseñanza aprendizaje, y nos puede ayudar a mejorar nuestra práctica docente.
El autor, habla del Profesor ideal, que sabe la parte académica pero carece de técnicas de motivación, formas de controlar disciplina, estrategias de clase, profesor práctico y no estudiante de magisterio. Estar al servicio del aprendizaje de los alumnos y no de la investigación, como fuimos formados los especialistas. No estoy de acuerdo, en esto, porque también es necesario dominar los contenidos de las asignaturas. Considero que debe de existir un equilibrio entre una buena preparación académica y manejo de la pedagogía. Un egresado de universidad, si fue buen estudiante, logró tener una visión amplia de las ciencias, artes, etc.; y si tiene por lo menos los valores de responsabilidad, disciplina, atención, humildad, comprensión, humanidad, dándole una capacidad y seguridad para lograr un buen desarrollo como docente. Que pasaría con un profesor de carrera deficiente académicamente, lo mas probable es que se sentiría inseguro. Por lo tanto, tan importante es la formación pedagógica, como académica, no olvidemos que se aprende con el ensayo y error. Los valores son fundamentales en el docente, como lo manifiesta el autor, y además porque los alumnos siguen los patrones de conducta, comportamiento y desarrollo de sus maestros (se practica con el ejemplo). Con responsabilidad cada día se puede actualizar; con humildad reconozco mis alcances; si entiendo y atiendo a mis alumnos lograré la comunicación y estaré practicando la sicología; la disciplina, se consigue con seguridad, razonamiento, diálogo y buen poder de convencimiento. Con respecto a contenidos y niveles: me hizo reflexionar, como yo lo decía, quiza les exijo mas de lo necesario, siendo necesario analizar esta situación. Satisfecho y orgulloso por difundir valores y haber sido parte de la formación de distinguidos profesionistas y los que flojearon, no quisieron, o salieron mas o menos, por lo menos algo aprendieron, salieron mejor que como ingresaron.
Por su lectura, muchas gracias.
Hasta luego
Isaias
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